Más de 800.000 tutsis y hutus moderados murieron en los cien días transcurridos entre el 6 de abril de 1994, cuando el avión del presidente ruandés, Juvenal Habyarimana, fue derribado sobre Kigali sin dejar supervivientes, y el 4 de julio, cuando el Frente Patriótico Ruandés (FPR) tomó el control del país. La Justicia, en cambio, se ha hecho esperar décadas y aún hoy hay al menos tres grandes criminales a la fuga. Fuente original:
https://www.europapress.es/internacional/noticia-tortuoso-camino-justicia-genocidio-ruanda-20190406090233.html